Ciencia 21

Liderazgo en entornos VICA: ¿ha quedado obsoleta la concepción de misión y visión?

22 de noviembre de 2022

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Culminó una nueva edición de Ciencia 21, el espacio que vincula a la academia con el sector productivo y social. Se vivieron dos días de intercambio, reflexión y debate entre importantes profesionales de la investigación, referentes de organizaciones y empresas, y estudiantes.

La mesa Liderazgo en entornos VICA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad)” reunió a personalidades del mundo de la academia, las empresas y el sector público en un espacio de intercambio de conocimiento y experiencias.

Sebastián Visotsky especialista en economía del comportamiento humano, Walter Abrigo, CEO en Santex empresa de soluciones tecnológicas y Soher El Sukaria, diputada nacional por Córdoba.

El mundo actual, claramente luego de la pandemia, se ha visto atravesado por la aceleración, la incertidumbre, el cambio de las formas del trabajo, el reto de la no linealidad del tiempo, la implicancia y validación de tecnologías en constante al cambio.

La interrupción abrupta en nuestras habitualidades durante el proceso de pandemia no significó directamente un cambio de conciencia en los individuos ni en los sistemas políticos y de gobernanza. En la actualidad se habla de aceleración, pero ciertamente no se ha adquirido, en muchos casos, la velocidad y la apertura mental y conductual para generar el cambio.

Los temas que hace más de una década estaban en agenda de CEOs y funcionarios, se hicieron presentes y emergieron, siendo hoy el presente de las organizaciones. Así, nuevas formas de equipo y de liderazgo tienen lugar, el statu quo está más cuestionado, existe una inminente confluencia de generaciones en posibilidad de trabajar, y conviven desafiando políticas de antaño y cuestionados paradigmas que habían regido las últimas décadas con fracaso, además de la lenta capacidad de rediseño.

En este marco nos preguntamos ¿qué tipos de líderes necesitamos en cada espacio para afrontar esta nueva realidad; Los entornos colaborativos han demostrado ser más eficientes y holísticos que un enfoque de resolución de problemas unipersonal en un escenario en el que concepto de felicidad y bienestar recobran relevancia.

El cambio de paradigma ha tenido como consecuencia la obsolescencia de los términos de misión y visión en las compañías y ha puesto en jaque las políticas de gobierno.

En materia de salud, se grita a voces la necesidad de pensar en leyes que contemplen la importancia de la salud mental de las personas, el aseguramiento de la accesibilidad y alfabetización tecnológica como indispensables en los modelos de educación y la seguridad de las personas.

La realidad nos llama a repensar nuevos modelos de liderazgo y de líderes centrados en las personas, abiertos a la co-construcción, con competencias relativas al pensamiento crítico, la escucha y la toma de decisiones. En la importancia de desarrollar líderes con consciencia y comprometidos con el cuidado del bienestar de las personas y el planeta.

Conclusiones:

  • Se hace prioritario propiciar la formación y el desarrollo de líderes con capacidad de comprometerse e implicarse activamente con el propósito y el sentido de trascendencia.

  • A partir de las declaraciones y recomendaciones de UNESCO, aparecen tendencias a desarrollar formaciones para jóves de entre 18 y 25 años que sean más cortas, conectadas y orientadas a la resolución de problemas.

  • La de políticas de reconocimiento de tramos formativos que se integren en trayectos más amplios y que respondan a las demandas en constante cambio del sector socioproductivo.

  • Rescatar la incorporación de metodologías agiles para la gestión cotidiana en las organizaciones de cualquier naturaleza, no como modelo único, sino utilizada para la resolución de problemas no estructurales.

  • Considerar nuevas prácticas como el coaching o terapias como recursos complementarios para abordar problemas más profundos en el desarrollo de líderes.

  • Pensar en el futuro, sin descuidar el presente, atender las necesidades más inmediatas sociales y de las diversas comunidades, con sentido de inclusión tanto para la evolución de políticas de Estado, así como en las organizaciones.

  • La importancia de hacer uso frecuente del consumo de ciencia, gestionar basado en datos confiables y evidencias para lograr resultados auténticos.

Tenemos frente a esta realidad que nos atraviesa el desafío de liderar con apertura y humildad las nuevas complejidades; organizar y atender con claridad conceptual el abordaje de los nuevos problemas, y desarrollar una diversidad de líderes capaces de inspirar, construir metas claras y propiciar la autonomía responsable, validando los errores y reparándolos con sentido de responsabilidad de impacto.

Dejamos atrás los lideres mágicos, capataces o caudillos para evolucionar a líderes con sentido de impacto, más humanos, centrados en el bienestar de las personas, más atentos a la capacidad de aprender y con fortaleza construida desde la propia vulnerabilidad.